Renters Say: No More Broken Trump Policies!

Statement on President Biden’s Executive Order to Extend the Federal Eviction Moratorium

 

*Español abajo

 

Yesterday — on Day 1 — the new Biden administration signed an executive order to extend Trump’s broken federal eviction moratorium. As renters and housing advocates across the country, we are deeply concerned. Millions of renters were already dealing with the weight of the housing crisis before the pandemic hit — surviving the Trump administration and decades of white supremacist and capitalist violence. Our neighborhoods have gone from places where we love, heal, grow, learn, play, rest, and dream to a place where corporations and banks turn a profit, and sheriffs evict our families.

Since it dropped this fall, Right to the City Alliance members nationwide have made it clear: Trump’s federal eviction moratorium was intentionally weak, leaving millions of tenants unprotected. Landlords have been exploiting loopholes to continue to evict. The moratorium is unclear and faulty, and was written with language so vague that some states have essentially ignored it. Hundreds of thousands of eviction filings have taken place under this so-called eviction moratorium — it’s hardly a policy that addresses the economic, housing and health crises we face.

Enough is enough. It is unsatisfactory that President Joe Biden and new CDC Director Rochelle Walensky would choose to extend the same failed policy for only a couple of months without first ensuring health and housing stability by strengthening the moratorium and removing all loopholes including:

  • Extending the moratorium to at least 90 days after the end of the emergency pandemic period;
  • Removing the requirement for a written declaration of need from tenants, any moratorium must automatically apply to any residential tenant;
  • Ending violent sweeps of encampments, where thousands are sheltering in place, as recommended by the CDC previously;
  • Ending all stages of the eviction process including notice, filing, hearing, judgment, and physical eviction;
  • Ending all types of evictions, not just for non-payment of rent, including no fault evictions and evictions at the end of lease term;
  • Ending shut offs of vital utilities that keep us safe and healthy in our homes;
  • Creating enforcement mechanisms that allow renters recourse when landlords abuse their power and violate the law.

Renters are tired of being on the razor’s edge of eviction month-after-month. We need the security of knowing that in this deteriorating economy, we will be taken care of. 

Our Housing is the Cure National Day of Action last week illustrated the demands of residents across the country calling for an eviction moratorium with fewer loopholes, no debt accumulation, and adequate housing conditions that will create safer COVID-19 conditions. It’s time for the new Biden administration to make a clear stance on how they plan to address the current eviction crisis — and to address housing rights as the public health issue they are. 

Right to the City Alliance members know it is up to us to keep each other safe, it is up to us to protect our communities. We will continue to resist policies that don’t protect us. Evictions and deportations are not solutions, nor should they ever be an option. Housing is our right. We all deserve sustainable and safe housing. And we need housing policies that support our communities to survive — and thrive. 

Let us rise to this fight with everything we’ve got because our lives depend on it. 

 

 

21 January, 2021

 


 

Les inquilines dicen: ¡No más políticas deficientes de Trump!

 

Declaración sobre la orden ejecutiva del Presidente Biden para extender la moratoria federal de desalojos

 

Ayer — en el día 1 — la nueva administración de Biden firmó una orden ejecutiva para extender la moratoria federal deficiente de Trump. Como inquilines y defensores de vivienda a través de la nación, estamos profundamente preocupades. Millones de inquilines ya estaban lidiando con el peso de la crisis de vivienda desde antes que surgiera la pandemia — sobreviviendo la administración de Trump y décadas de supremacía blanca y violencia capitalista. Nuestros barrios han dejado de ser lugares donde amamos, nos sanamos, crecemos, aprendemos, jugamos, descansamos y soñamos para convertirse en lugares donde las corporaciones y los bancos se lucran y les alguaciles desalojan a nuestras familias.  

Desde que se introdujo este otoño, les miembros de la Alianza Derecho a la Ciudad a nivel nacional han hecho claro que la moratoria de desalojos federal de Trump es intencionalmente floja, dejando a millones de inquilines sin protección. Les arrendadores han estado explotando las brechas para continuar desalojando. La moratoria no es clara y es defectuosa y se escribió en lenguaje tan ambiguo que algunos estados simplemente la han ignorado. Cientos de miles de radicaciones de desahucios se han llevado a cabo bajo esta supuesta moratoria de desalojos — no es una política que aborda las crisis económica, de vivienda y de salud a las que nos enfrentamos.  

Ya basta. No es satisfactorio que el Presidente Joe Biden y la nueva directora del CDC Rochelle Walensky escogieran extender la misma política fallida por solo un par de meses sin antes asegurar la estabilidad de vivienda y salud reforzando la moratoria y removiendo las brechas incluyendo: 

  • Extender la moratoria hasta al menos 90 días después del final del período de emergencia pandémica; 
  • Remover el requisito de una declaración de necesidad por escrito por parte de les inquilines; cualquier moratoria debe aplicar a cualquier inquiline residencial automáticamente;  
  • Terminar las barridas violentas de los campamentos donde miles se resguardan en el lugar, según recomendó el CDC previamente; 
  • Terminar todas las etapas del proceso de desahucios incluyendo los avisos, radicaciones, vistas, sentencias y desalojos físicos;  
  • Terminar todo tipo de desalojo, no solo por falta de pago de alquiler, incluyendo desahucios inoponibles y desalojos al final del término del contrato; 
  • Terminar los cortes de servicios públicos vitales que nos mantienen segures y saludables en nuestros hogares;
  • Crear mecanismos para hacer cumplir la moratoria que les permitan a les inquilines derechos cuando les arrendadores abusan de su poder y violan la ley.  

Les inquilines están cansades de estar al borde del desahucio mes tras mes. Necesitamos la seguridad de saber que en esta economía en deterioro, se van a ocupar de nosotres.  

Nuestro día nacional de acción La Vivienda es la Cura la semana pasada ilustró las reclamaciones de residentes por todo el país haciendo un llamado por una moratoria de desalojos con menos brechas, sin acumulación de deudas y con condiciones de vivienda adecuadas que creen condiciones más seguras bajo el COVID-19. Es hora de que la nueva administración de Biden tome una posición clara sobre cómo piensa abordar la crisis de desalojos actual — y dirigirse a los derechos de vivienda como el asunto de salud pública que son. 

Les miembros de la Alianza Derecho a la Ciudad saben que nos corresponde a nosotres mantenernos segures y a salvo, nos corresponde a nosotres proteger nuestras comunidades.  Vamos a continuar resistiendo políticas que no nos protejan. Los desahucios y las deportaciones no son soluciones ni deben ser opciones. La vivienda es nuestro derecho. Todes nos merecemos vivienda sostenible y segura. Y necesitamos políticas de vivienda que apoyen a nuestras comunidades a sobrevivir — y prosperar. 

Vamos a levantarnos en esta lucha con todo lo que tenemos porque nuestras vidas dependen de ello.